
Hoy ha sido el día de la muerte de Erika Ruiz Rocasolano, la hermana pequeña de la Princesa de Asturias.
Cuando entré en la habitación me encontré con una mujer de unos treinta años que parecía dormida sobre la cama. Yo no soy un experto en estas cosas, pues sólo hace tres meses que soy policia, pero me dí cuenta que estaba muerta. Mi compañero Juan que lleva mucho tiempo en estas cosas se puso nervioso, y quería llamar a una ambulancia para que la llevara al Ramón y Cajal haber si se podía hacer algo por ella. Yo que he visto muchas películas policiacas, con la mirada descubrí unos tubos de pastillas cerca de la cama y saqué la conclusión que la chica estaba muerta.
Mientras llegaba la brigada de interior, no sé porqué estuve pensando en sus padres, en sus hermanos, en el dolor que iban a tener al recibir la noticia. La profesionalidad te exige que no te acerques a la persona que está en la cama, pero se veía que era una buena chica, bueno, no lo sé, pero así como ella estaba, a mi me pareció que era una buena chica, y que todo aquello se debía a un mal momento que había tenido.
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